miércoles, 31 de mayo de 2017

Narrativa poética

Gabriela Gutiérrez - Franco Italiano

Nos encaminamos hacia nuestro destino
lo encontramos, encontramos la puerta
escuchamos desde afuera lo divertido
decidimos entrar a ver lo ocurrido.
Cruzamos la entrada y nos esperan sorpresas
bailes, música, juegos y jóvenes sonriendo
un lugar donde no parece correr el tiempo
pero van los sueños corriendo.
Que es este lugar? nos preguntamos
donde parece ver cálida amabilidad
sin importar quien sos?, qué buscas?
lo único que tenes que saber
es que acá sos un amigo más.
Esta es la academia de arte
un lugar donde la expresión
se practica sin preocupación
y se aprende cada vez más
de cómo sentir de verdad
nuestro alrededor.
Es el lugar donde uno viene aprender
como hay que desprender
todo lo que de afuera hace mal
para poder ver el mensaje que nos enseña
El ASA de cómo hay que amar.

Güemes Retumba


José Pereyra – Marco Olariaga – Nicolás Asinari – Agustín Villarroel – Franco Castro – Fernando Barrionuevo

En el barrio Güemes entre Arturo M. Bas y Arias de Cabrera, en esa esquina en plena calle, entre un terreno baldío, una obra en construcción, edificios de departamentos y casas del barrio, se escuchan desde hace casi 10 años sonar los tambores.
Se trata la Comparsa Tucumpa.
Tucumpa nació con la idea mantener viva la tradición del candombe afro uruguaya, a partir del ensamble de los tambores típicos de Uruguay de los Barrios del sur de Montevideo.
La comparsa es un ritual que convoca todos los miércoles a las 21:00 aproximadamente. Se dá inicio cuando arde el fuego en la vereda para la templanza de los tambores. Estos se acercan al fuego para que el cuero se estire y seque la humedad.
La gente poco a poco se acerca… ya es un habitué ir a compartir charlas, un mate, la caminata nocturna. Se aprecia un ambiente distendido, cálido, poblado de estudiantes, artistas, familia, al que todos llegan para compartir el momento.
Una vez templados los tambores, se comienza a tocar el ritmo netamente candombero. Tocan alrededor de 5 minutos y vuelven a templar los tambores , de esa manera el cuero se estira correctamente para un mejor sonido.
Finalizada la etapa de templado, calientan las calles con sus ritmos ancestrales. Se disfruta ver cómo la gente baila, marcha al pulso, pierde la timidez como “embrujados” por el ritmo que los mueve.
Podemos ver en escena 10 o 12 tambores de diferente tamaño, por ende de diferente sonidos, que constituyen la formación musical del candombe. Los tambores marchan adelante y todos los siguen a modo de procesión, paso a paso, por las calles del barrio Güemes, desembocando en el conocido “Paseo de las Artes” (Achával Rodriguez y Marcelo T de alvear) donde, entre abrazos y festejos, celebran el encuentro.
Así damos a conocer este interesante movimiento cultural y hacemos una invitación abierta a que reconozcan este espacio musical que se mantiene a pulmón y paso a paso a pocas cuadras del microcentro cordobés.
La comparsa sigue tocando, la gente bailando y el fuego ardiendo, Güemes sigue retumbando…

Nos colgamos con “Los Colgados de la Luna”



Nos “colgamos” con una de las expresiones artísticas más lindas y expresivas como es “la murga”.
Somos dos alumnas del Profesorado de Música de Collegium. Iniciamos nuestra formación docente haciendo prácticas en terreno y nosotras elegimos hacerlas en: Los Colgados de la Luna; una murga con ritmo y estilo porteño de barrio General Paz.
- Acá comienza nuestro relato…
Ellos suenan con instrumentos que se alternar entre la parte percutiva, bombo con platillo, con la incorporación de instrumentos de cuerda. Su vestimenta es sumamente colorida y llamativa al igual que su danza, muy alegre y festiva.
- Saben por qué?...
Según cuenta una vieja leyenda urbana, sus movimientos al danzar fueron representados por los descendientes afroamericanos e imitados por otras culturas, como los criollos .En las primeras presentaciones murgueras se acostumbraba a pintarse la cara para representar a esas personas descendientes de lo afro que crearon la danza, con el conocido “salto” (representación de la liberación), al igual que el temblequeo característico murguero.
- Nosotras aprendimos que…
Una murga es rica no sólo en su historia y representación, sino también en la creación de un sentimiento de pertenencia, valoración y trabajo grupal. Ayuda al desarrollo de cada uno y a la comunión de esas subjetividades.
Como toda actividad artística, se enriquece con saberes, lenguajes y expresiones en este caso musicales, teatrales y de danza. Creación colectiva que también se enriquece de la espiritualidad de cada uno.
- Lo que pudimos ver en esta gran comunidad…
Un espacio conformado por personas de diversas edades y género, en el que se respetan las ideologías y diferencias de cada uno, sin exclusiones de ningún tipo sino creando un lugar abierto e inclusivo.
Hay un gran espíritu grupal, con ganas de expresarse, con ganas de que todos veamos lo que ellos vienen a mostrar.
Los Colgados de la Luna, están esperando que dejemos de lado un rato la rutina y nos sentemos a escucharlos, cantar y también bailar con ellos.
- Así nos despedimos…
Colgadas con su alegría y su buena energía tan contagiosa que desconecta de lo cotidiano.
Gracias murgueros por recibirnos sin siquiera haber tenido que pedirles permiso!

Un camino

Yamila Echegaray - Lucila Livadioti - Dante Adamik

Cuando la profe nos propuso hacer nuestra práctica, nos interesamos particularmente por la “enseñanza musical en educación especial”.
Inmediatamente, conseguimos un Centro de Día llamado “Un Camino”.
Al principio, no sabíamos que nos esperaba…comenzaba una nueva experiencia.
Un Camino es una asociación civil sin fines de lucro que a la mañana funciona como Centro de Día y por la tarde como Centro de Salud. El nombre nace con sus fundadoras que veían a la asociación como una alternativa, un camino educativo y terapéutico para el desarrollo de niños, jóvenes y adultos, en donde el aprendizaje en la interacción social tiene un rol fundamental.
Originalmente el trabajo se orientó hacia “Talleres de Expresión”, que permitieran ejercitar algunas habilidades y capacidades. Hoy en día, Un Camino se construye como un espacio de creación colectiva desde distintas aéreas, con el propósito de que todos los presentes puedan transferir logros y aprendizajes en las actividades grupales.
Nosotros como grupo llegamos para observar y ahora nos sentimos partícipes del taller de percusión. Fuimos recibidos amable y generosamente por todos, profes y concurrentes. Aprendimos la importancia del trabajo en grupo y del abordaje inter disciplinario que hacen los profes en los talleres. Nos llamó la atención la manera en que se puede construir una propuesta educativa para acompañar las capacidades diferentes. Entramos al espacio de percusión y en este confluían (con modalidad trans-disciplinaria) dos profes de música, un ayudante terapéutico, una fonoaudióloga, entre otros profesionales. Ellos se apropian de sus prácticas, las piensan, las viven juntos y las comparten.
Los jóvenes/adultos hacen música, aprendiendo los ritmos y las melodías. Ellos y ellas son los protagonistas, tocan y bailan con mucha alegría.
Así nosotros, nos sentimos muy queridos por ellos, que a veces nos cuentan algo, nos piden ayuda o nos hacen alguna pregunta. Y esta relación que se abrió hace unos meses, hoy es en nosotros experiencia, transformación.
Nos pareció hermosa la manera en que trabajan en el Centro de Día, un proyecto que es de todos y en el que están siempre dispuestos a acompañar, acogiendo con calidez y seriedad a todos los niños, jóvenes y adultos reconocidos en sus derechos y confiando en sus capacidades.

Seguir Cantando


Octavio Calderon - Juan Giri - Belén Monti - Federico Acevedo



Te lo cuento así:
Anoche te quedaste viendo una película de ficción, de esas en el que el personaje regresa en el tiempo. Terminaste, te acostaste a dormir y escuchaste música de afuera. Hasta ahí todo normal. Hoy te levantaste y saliste a la calle con el fin de siempre, pero cambiaste el rumbo. Venías por Cañada y en lugar de seguir, doblaste por Lavalleja. Y ahí, exactamente al 65, viste entrar a un grupo de gente mayor. Sin darte cuenta, de pronto estabas mirando el marco de bronce de la entrada, tratando de deducir a qué concurría esa gente.
¿Qué fue lo primero que pensaste? En la película de anoche. Fantaseaste con esos abuelos volviendo en el tiempo y te decidiste a entrar.
-Este es el coro seguir cantando.- Te dijo una voz potente y dulce, escondiendo una sonrisa detrás de un par de lentes aéreos. Volviste la vista y para tu sorpresa viste a una mujer joven, vestida de manera informal, parada en el centro del salón.
En ambos laterales, mujeres de pié. Algunas conversando, otras observándote de manera casi maternal. De frente a vos y de pié, erguidos, casi como quien se jacta de su cuerpo esbelto y firme, una serie de hombres, también sonrientes y charlatanes.
Inclinaste la cabeza como saludando respetuosamente, y poco a poco te fuiste olvidando de la postura que tenías, qué pensabas o adónde ibas.
Ellos ya habían movido sus cabezas lentamente, controlado su respiración. Habían hecho lo que aquella joven mujer les había indicado... “Calentamiento” o “vocalización”. ¿Importa el término? Vos no estás ahí por eso. Te cautivó la forma en la que se expresaban y se reían, se hablaban y respetaban. Y como si eso no alcanzara para transportarte a otro lugar, también cantaron. Con pasión, con sentimiento. Ponían el alma en cada verso. Se equivocaban, se corregían y volvían a entregar el alma, a compartirla.
Ellos aprendían y vos aprendiste también que no te las sabes a todas, que te queda un montón de viaje por delante.
Terminaron de cantar y ya con las almas compartidas y hechas una sola, recordaron a otros que no estaban. Los traían con anécdotas. Casi que pudiste verlos en esos recuerdos. Casi, casi que los extrañaste. Pensaste en tus viejos, tus abuelos y tu infancia.
Te agradecieron por estar ahí, te invitaron a volver el próximo miércoles a las 15:30 para que te animes a cantar y a sumarte a ese colectivo de almas.
Sonreíste, volviste a inclinar la cabeza con el mismo respeto, pero ahora a manera de despido. Volviste a sonreír y te fuiste sabiendo que tenías cita obligada para la próxima semana, para volver a ver y escuchar a Alejandra, a Chiche, a Armonía y a todos.
¿Viste? Al final no te equivocabas, como en la película de anoche, ellos volvieron atrás en el tiempo.

Cada vez más cerca

Matías González - Ismael López - Cristian Tirri



Entre vientos y montañas de nuestras sierras cordobesas existe una pequeña fábrica de sueños.




Así comienza nuestra historia posicionándonos como futuros profesores de música…

Este rincón musical que encontramos, nos dió entrada a un nuevo mundo en el cual intentaremos proyectarnos y presentarles ahora a ustedes.
18/08/16 fue nuestra primera visita al Taller Musical Bambinos de la Calera… 
Nos encontrábamos subiéndonos a un colectivo pensando acerca de qué nos esperaría al llegar a este lugar. Nervios e intrigas eran nuestros acompañantes, ahora estábamos siendo nosotros quienes emprendíamos un nuevo camino, un camino acompañado de grandes personas que nos apoyan día a día. 
En nuestra primer visita conocimos alumnos de distintas edades y con diversas capacidades que luego nos fueron sorprendiendo clase a clase. Y de una cierta incomodidad en las observaciones fuimos trazando recorridos que fortalecieron vínculos favorables entre todos.
Estar allí, escucharlos, conversar con ellos nos hizo darnos cuenta de algo muy importante. Algo nos identificó directamente con los alumnos, nos veíamos reflejados en ellos, en esa infancia que nos abrazaba en nuestra propia niñez… 
Casi como el reflejo de nuestro espejo, veíamos a esos niños expresándose libremente a través de sus canciones y en una imagen especular nos proyectábamos en el lugar de esos docentes propiciando ese espacio. 
El trabajo de hacer y construir una mirada etnográfica pasó a ser parte nuestra. Nos encontrábamos trabajando con este pequeño grupo con unas ganas inexplicables y el afecto y el gran salto de confianza, hizo que pudiéramos comprometernos e involucrarnos con la tarea que en este primer año de nuestra formación se nos solicitó.
Esta práctica nos permitió orientarnos, comprender, elegir, y por sobre todas las cosas disfrutar de los momentos. A partir de esto nos empezó a generar un amor por dentro que nos está motivando a seguir con esta carrera.
Las posibilidades de enseñar haciendo, de transmitir y compartir pasión no te las puede quitar nadie, por eso nosotros tomamos con mucha importancia esta idea y vinimos hoy a compartirla con ustedes.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Pensamiento Crítico

Por Nicolás Salguero*

    El apunte “pensar con la cabeza propia. Educación y pensamiento crítico en América Latina” de Raquel Sosa Elizaga. Nos brinda un enfoque del cual nos resulta importante reflexionar.    “El colonialismo produce impotencia y desazón”. Los efectos que produce es la imposición de pensamientos sobre el conquistado, el cual adopta una postura de resignación aceptando ese pensamiento como propio. Su libertad obstruida, aceptando que el camino que le imponen lo llevara a mejorar su vida. El mayor problema ocurre en la perdida de objetivos y el olvido de los sueños propios de las personas y no responder a las ideas y pensamientos beneficiosos para aquellos que los gobiernan. Esto trae como consecuencia sociedades oprimidas, empobrecidas, construidas sobre la desigualdad la exclusión y la desmemoria.
       El uso del poder estatal para controlar simbólicamente a la población, La eliminación de contenidos en el currículo de enseñanza, el abuso sistemático en los medios de comunicación para socializar sus posturas, la eliminación del reconocimiento  de las peculiaridades culturales y la identidad de nuestros pueblos a partir de la escuela, la repetición de consignas, la ejecución de órdenes y la identificación de los estudiantes con la búsqueda del logro individual, la aceptación del mercado, el conformismo y la desmemoria. Estos métodos son representativos de las políticas neoliberales para mantener a su sociedad adormecida y confundida en sus pensamientos.
   Como argentinos, principalmente es un tema que estamos viviendo en la actualidad. Sufrimos de una sociedad que no reflexiona, no tiene memoria, no piensa críticamente. Cae en la comodidad de aceptar y elegir el pensamiento facilitado por estas políticas neoliberales, está confundida y ese es el objetivo de quienes nos gobiernan. Es importante desarrollar ese enfoque propio, critico, reflexivo, “Desandar esos pasos, romper con esos tortuosos vínculos”. Comenzar a crear y construir entre todos a partir de nuestras propias necesidades, vivencias, experiencias y objetivos.  Como docentes debemos tomar esa decisión critica y proyectarla en los alumnos. Si bien en el plano educativo se encuentra este conflicto o tensión que nos presenta el estado. Aquí hago una cita sobre un texto de Alejando Cerletti (Repetición, novedad y sujeto en la educación un enfoque filosófico y político) “Razonad todo lo que queráis, pero obedeced”. Se espera que el sujeto sea autónomo en su desarrollo; y por otro lado la necesidad social y política de que ese sujeto sea gobernable. Esta en nuestro trabajo desarrollar y proponer actividades que estimulen la imaginación, la reflexión, la memoria y la creatividad en los estudiantes.Como sociedad y como dice el texto debemos “Establecer un índice de desaprendizaje”. Volver a recordar nuestras raíces, nuestra cultura, necesidades como pueblo, reflexionar sobre nuestra identidad y volver a crear nuestra historia a partir de nuestros ojos, nuestra experiencia y nuestra vida. Alejarnos del enfoque que tienen nuestros conquistadores sobre nosotros y elegir como queremos vivir, sentir. Pensar críticamente a partir de nuestra luz interior es el primer paso para establecer ese “des aprendizaje”.   


Los Avatares del pensamiento crítico, hoy por hoy – Eduardo Grüner.

 Frantz Fanon (20 de julio de 1925  6 de diciembre de 1961)
Fue un 
revolucionario, psiquiatra, filósofo y escritor francés de origen caribeño cuya obra fue de gran influencia en los movimientos y pensadores revolucionarios de los años 1960 y 1970. Luego hacia fines del siglo XX, a partir de los desarrollos de Edward Said, es retomado con fuerza en los campos de los estudios poscoloniales, la teoría crítica y el marxismo. Fanon es conocido como un pensador humanista existencial radical1 en la cuestión de la descolonización y la psicopatología de la colonización.2
Fanon apoyó la lucha argelina por la independencia y fue miembro del Frente de Liberación Nacional argelino. Su vida y sus trabajos, principalmente Los condenados de la tierra (Les damnés de la terre) han incitado e inspirado movimientos de liberación anticolonialistas durante más de cuatro décadas. (Fuente Wikipedia).
Partiendo de una América latina en su extensión, el punto en común es el proceso de colonización por el cual ha sido atravesada en su historia. Cultura, política, social y económicamente nuestro país y todo el continente. Es importante tratar estos temas en SdlD, ya que para un futuro, debemos empezar por conocer y comprender esta problemática y las consecuencias que produce la colonización. El desarrollo del pensamiento crítico es una medicina para contrarrestar dicha problemática. Nosotros como Sujetos de la educación, futuros docentes es de suma importancia implementarlo. De allí parte la semilla y es necesario regarla hasta que crezca.
Cuando hablamos de Biopoder o Biopolitica, nos referimos a las prácticas o métodos de los estados para subyugar los cuerpos y controlar las sociedades.

“El capitalista necesita controlar la fuerza productiva; al ser esta una potencia abstracta e inmanente en el sujeto productivo, el cuerpo del trabajador se vuelve de especial interés para el capitalista, el cual necesita controlarlo y reproducirlo.  (Paolo Virno).

Lo que comprendo y reflexiono sobre este concepto y este fragmento, es que el Estado no nos obliga, pero si nos traza el marco donde debemos movernos, vivir y pensar. A partir de ahí ya estamos obedeciendo.

La falta de pensamiento crítico y la continua realidad a partir de la represión del pensamiento, sin reflexión, experiencia y creatividad. Este desarrollo tan veloz, constante y dramático produce el efecto que “el mundo no sabe qué hacer” y “la filosofía no sabe que pensar”.

La oncología del capital es despolitizador. Es decir la esencia del capital, va más allá del enfoque político, se separa del mismo y avanza.  Aquí recurro a la cita “La sociometabòlica del capital se ha tragado la máquina de pensar”. El capital ya no requiere racionalizaciones ni justificaciones, simplemente sigue adelante.

Para restituir el lazo social es necesario alterar los modos del pensamiento de la socio metabólica del capital, hay que imaginar el funcionamiento real de las distintas alternativas para la reanudación de dicho lazo social a partir de otro metabolismo. Para dicho cambio es necesario el dialogo permanente y una redefinición con las fuerzas sociales capaces de ponerlo en práctica. Hoy hablamos y pensamos con la lengua del capital por ende es importante cambiarlo.   


* Nicolás Salguero es alumno de la cátedra Sujetos de la Educación

jueves, 3 de julio de 2014

Creación

Por Matías Zuber*


    Todo lo que sentimos es una interpretación, todo lo que hacemos es una representación, y todo ello, integrado en pensamiento, sentimiento y  amor. De lo contrario evolucionamos en un ser que no piensa, no siente y no manifiesta amor.
        La desarticulación de estas tres dimensiones deriva en actos negativos por lo que quien los protagoniza, al darse cuenta de que ha obrado de manera incorrecta, es acosado por la culpa, aflicción que disolvemos con la felicidad momentánea que nos ofrece el placer.
     El antígeno, todavía existente, parece no tener una respuesta inmune y nos acostumbramos a vivir enfermos en un mundo sobre-saturado de estímulos que demandan una respuesta inmediata, para la que nuestro cerebro decodifica terabytes de información y debe reaccionar de inmediato sin la meditación previa para que cada acto sea el resultado de esa integración del pensamiento, con el sentimiento y el amor. Fundidos estos elementos constituyen la materia prima, y a su vez revelan el secreto, de la creación.

Matías Zuber es alumno del 2do año de la Tecnicatura Superior en Instrumento

jueves, 19 de junio de 2014

Premisas que sostendrán mi práctica docente

Por Néstor Alaniz *

Mi querida madre me suele decir -¡Néstor, desde que tenés 6 años que estudias! ¿Cuando vas a terminar?-
Mi respuesta es que ahora tengo la obligación de nunca dejar de estudiar, o por lo menos durante mi vida como docente. ¿Después? Después, seguramente, seguiré aprendiendo. Las causas son obvias, tengo que actualizarme para sujetos nuevos, actualizados. 

No puedo ser docente sin pensar que el mundo y el futuro se puede cambiar. Lo que implica un doble desafío. 
Trato de crear un mundo mejor, por lo que tengo que construir todavía mucho en mí.
Y tratar que mis alumnos transformen y creen un mundo mejor, en donde todos puedan VIVIR. Mantener siempre la visión de un futuro esperanzador.

Y con respecto a los métodos y contenidos, voy a vivir regido desde la contingencia, tendré que estar preparado para cualquier tipo de escenario.
Los alumnos tendrán demandas (y en el caso que no las tengan, gestionaré acciones de acuerdo a los aprendido para despertarlas). Si son justificadas, será necesario que me ponga en movimiento para cumplir con esos pedidos, cumplir un objetivo común porque ¿cómo podría estimular aptitudes sin alentar la democracia y la autonomía de los sujetos?

* Néstor es alumno del 2do año del Profesorado de Música

jueves, 10 de octubre de 2013

EL LOGO DE COLLEGIUM

Por Gustavo Giachero*



     Cuenta Alicia Moreyra, actual docente de nuestra casa y miembro fundador que “hubo dos propuestas, la del auleta y la bailarina que todos conocemos, y otra que tenía un angelito. Ambos habían sido diseñados por Mimí Kitroser y Ana María Pagola. Discutimos un rato, nos miramos y dijimos… ¡el de la bailarina!”. Mimí, música, docente, arquitecta y otro de los miembros fundadores de Collegium agrega: “la figura es de un vaso griego y la elegimos con Ana. Después lo armé pegando letra por letra sobre una base hecha a lápiz con compás y dibujando los círculos con Rotring porque la figura original tiene sólo el fondo […]. No pensamos demasiado, la usamos porque nos gustó.


     Para entonces ya se había definido el nombre de la institución, que había ido a la final con “Cuchuflito Do-Re-Mi”. Pero esa es otra historia.

     Aunque usted… no lo crea.

El vaso griego


     La imagen griega proviene de una copa ática de figuras rojas (siglo V a.C.). Representa la actuación en una fiesta privada de un joven flautista y una bailarina profesional (la piel de pantera, la flauta doble y los crótalos o castañuelas son elementos asociados al culto dionisiaco).


    Fue confeccionado por dos artistas: un alfarero y un pintor. Pythonepoiesen es el nombre del alfarero y significa Pitón me hizo. Debemos considerar que el alfarero, figura socialmente muy importante, frecuentemente contaba con el concurso de pintores en su taller, en algunos casos, similarmente relevantes. El pintor, Epiktetos, aparentemente tenía un reconocimiento mayor al de otros contemporáneos. Su nombre significa recientemente adquirido, en alusión a la condición de esclavo a la que pudo estar sometido en algún momento de su vida.

     La técnica utilizada es la de cerámica de figuras rojas, las figuras de color rojo se pintan sobre un fondo negro. Para su realización es necesaria una estrecha colaboración entre alfarero y pintor pues la pintura se realiza con la arcilla aún fresca. Rápidamente y sin poder ver lo que dibuja, pues la pintura no puede apreciarse sino hasta que la arcilla es horneada, el pintor hace su trabajo de memoria o imaginándolo en el mismo momento que lo crea.

     El vaso se conserva hoy en el British Museum, Londres, bajo la catalogación E38.

Otras versiones del logo

     El logo fue adquiriendo, por distintos motivos y sobre todo a partir de la posibilidad de la digitalización, otros detalles y colores. Estas son algunas de las versiones utilizadas:




Bibliografía y consulta


Se agradece el asesoramiento de Alicia Moreyra, Mimí Kitrosser y Carlos Ravina.

Enlace para descargar versión imprimible acá

*Gustavo Giachero es Director y docente del Nivel Superior de Collegium

viernes, 26 de abril de 2013

Tweet…! I like?


Por el Profesor Carlos Ravina*

Del “al-bana” árabe, “constructor”, heredamos “albañil”, ese que pedía la protección de los Cuatro Santos Coronados que figuran destacados en los Estatutos de los Picapedreros medievales y en cuanto espacio físico podían entronizarlos esculpidos en piedra. Y la pedía porque al igual que un maestro, sabía muy bien que no vería su obra terminada. Su obra era una catedral completa, no su porción (apenas un pedestal, una pechina, un arbotante) y una catedral completa insumía siglos; en el mejor de los casos, siempre más años que los que le quedaban de vida al que la había iniciado.
¿En qué estado de conciencia reflexiva vive un creador (y un albañil lo es) que se sabe autor de un resultado que lo sobrevivirá por siglos o que está a cargo de garantizar la culminación de una herencia de siglos? ¿En qué estado de conciencia reflexiva vive un creador que se sabe parte necesaria de un colectivo, configuración mancomunada insoslayable si lo que se desea es ser autores de algo más abarcativo que el propio ombligo?
Estamos viviendo en una jungla palabrera, una especie de atmósfera de gaseosa consistencia en la que serpentean vertiginosamente toda clase de enunciados restringidos a 140 caracteres...
¿En qué estado de conciencia reflexiva vive una persona cuyo límite para la enunciación es 140 caracteres?
¿Será cierto eso de que un tweet es un breve estallido de información inconsistente?
Y vos que sos docente, ¿podrás combatir ese narcisismo que le exige a tus alumnos que sean una culminación cuando apenas estás siendo testigo de una compleja tarea de apropiación reflexiva de otro y que le llevará toda una vida?
Para ser maestro, la cultura tweet no sirve tal como la idolatramos hoy.


*Carlos Ravina es profesor titular de Psicología y Educación (PM), Ensamble clásico (TSI), Taller de Lenguaje Musical (TSI) y Audioperceptiva I (TSI)

martes, 11 de diciembre de 2012

Detrás del muro

Por Victoria Barturen, Rocío Benítez y Ana Rodríguez*

Para el segundo parcial de Psicología y Educación, asignatura de 3er año del Profesorado de Música, nos decidimos por hacer un análisis de Marisa Wagner, poeta argentina fallecida el 18 de agosto de este año, a través de los elementos que nos ofreció dicha asignatura.
Compartimos con ustedes, una síntesis de lo que fue ese parcial, con la intención de conocer otras realidades que se vinculan con nuestro devenir como seres humanos y que son, por tanto, interesantes de tener en cuenta en nuestras prácticas docentes.

Primero, miremos el video:




Marisa y la escuela

En el video Marisa Wagner comienza contando que de niña hablaba poco, pero se refugiaba mucho en la lectura y la escritura. No tenía mucho acceso a material dado que su familia pertenecía al proletariado y en su biblioteca tenía poco que leer. Esto cambia cuando ingresa al secundario y tiene mayor acceso a libros. Marisa menciona que tuvo “una profesora muy piola” que le recomendó autores. De esta manera, comenzó su camino de lectora de dos o tres libros por semana. Simultáneamente escribía.
Como futuras docentes, tomamos este testimonio para asentar que es necesario partir de la singularidad de cada alumno teniendo en cuenta el momento y el entorno en el que se encuentra, sus modos de comunicación, lo que ya trae, lo que busca y espera, para poder tomar decisiones a la hora de ejercer la docencia.

El caso de Marisa Wagner es un claro ejemplo de como los docentes podemos influir en nuestros alumnos y, muchas veces, en su futuro, cultivando sus intereses, fomentando eso que es su impulso creador propio. La tarea del docente debe ser la de habilitar a los alumnos a encontrarse con referentes precisos, con su propia tónica y su propio tempo. Es nuestra tarea garantizarles un espacio donde se los espera y se cree en ellos.

Marisa y la política
En Psicología y Educación hemos aprendido que la política atraviesa todo lo que hacemos, y por supuesto, atravesó todo lo que Marisa hizo. En un reportaje hecho por Estela Iglesias y Javier Flores a la Revista de Poesía La Guacha, Marisa explica que empezó “escribiéndole a la patria, a San Martín, a Mariquita Sánchez de Thompson, a Rivadavia, a cualquiera hijo de puta que pintara (...). En el secundario me enteré de la literatura española, la argentina y otras y descubrí que me gustaba enormemente leer. Leía compulsivamente: el diario, Corín Tellado, un poco de El Capital de Marx, Dostoievski. Después durante un tiempo me hice rosista, y leía historia argentina.”
La política atravesó a Marisa de mil maneras, y muy fuertemente cuando fue militante. En esa época escribía poemas para la revolución, para sus compañeros que, como ella, buscaban un camino desde lo político, para los sueños que tenían por aquel entonces. Cuando sufrieron la derrota, escribió para los muertos.
La política la atravesó marginándola aún antes de los manicomios, fue pobre y sufrió la falta de empleo. Wagner, de hecho, escribió que su paso por los manicomios fue más para protegerse del desamparo y de la pobreza, que de la locura.[1]
Aún poco tiempo antes de su fallecimiento, Marisa seguía escribiendo atravesada por la política: “Los otros días me puse a escribir sobre desocupados y piquetes y cascos amarillos, in memorian de compañeros que han muerto en la construcción, los que yo llamo “desaparecidos sociales” porque ni los diarios hablan de ellos; o sobre los canas que todos los días juegan al gatillo fácil.”

Marisa y el exilio
En Psicología y Educación, vimos a través de la lectura del artículo “Modernidad Líquida” de Bauman cómo el aparato social condena, etiqueta, agrupa, califica, reprime. Cada uno tiene su lugar. No está en la misma posición quien es un ente que consume, que quién no lo es, por falta de recursos, o por rebeldía. Hay un afuera y un adentro, igual que en una institución, igual que en un colectivo de aprendizaje o cualquier grupo social.
En el reportaje antes citado, Marisa nos dice: “El tema es que hay en esta sociedad un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. Te lo enseñan desde que nacés, entonces se coge en la cama, se cocina en la cocina, se come sobre una mesa, hay que lavarse las manos antes, se hace pis en el baño, no se muestran los genitales en público, mucho menos te podés hacer una paja cuando te vienen ganas en la vereda o en la oficina. Son las reglas, que parecen groseras pero hay millones y cada vez más sofisticadas y terminan reglando absolutamente todo tu cerebro, tu cabeza, tus frases, tus sentimientos, tus instintos, reprimiendo. Uno termina siendo una persona adaptada socialmente, con un trabajo coherente, un sueldo conveniente –no en la Argentina obviamente-, pero con eso sos una persona normal, porque has acatado todas las normas. Entonces cuando vos desafiás las normas de cualquier tipo, corrés riesgos, la cárcel, el reformatorio, el manicomio, cualquier cloaca de la sociedad (...)
Entonces cuando se estigmatiza a alguien de loco, eso es lo que es, y ya pareciera que deja de ser una persona: es un loco, algo que no queremos ver, porque, como dice Marisa en el video, no estamos exentos de nosotros también “volvernos locos”.
En el video, la poeta se autocita y dice “La paz de los cementerios se nos hace rutina / y nuestras familias por fin duermen tranquilas.”, significando que en nuestra sociedad al loco se lo encierra, se lo aparta y se lo olvida.
Al respecto, nos pareció atinado compartir también este poema suyo:

Si yo no estuviera loca
¿Qué estaría?
¿Muerta?
¿Desaparecida?
Y estar loca
¿No es una manera -como otra cualquiera-
de desaparecer o morirse?
Pero no filosofemos ¡no jodamos!
Si yo no estuviera loca estaría cuerda.
Haciendo la fila
para pagar la luz, el gas, el teléfono.


Haciendo otra fila
para pagar los impuestos.
Estaría mirando los clasificados.
Los informativos.
Estaría soñando
con ser alta, flaca, rubia
-como las modelos-
Estaría yendo al Shopping,
por ejemplo.
No sé si lo resistiría.
Creo que no sabría qué hacer del otro lado.


Con este poema, podemos notar que Wagner entiende perfectamente que es una exiliada, que estamos ante un bombardeo de publicidad que nos mantiene siempre deseantes, que nos condena al alejamiento de los otros para gozar a solas con nuestros objetos de consumo, que nos universaliza y a su vez nos despoja de la vinculación con el otro.

En el video, Wagner nos dice “la locura tiene algo que genera miedo porque nadie esta exento. ¡Eso genera unas fantasías! Y cada uno tiene su loco interno, pelea con su loco, con la idea de loco que tiene.”  
Hemos visto en Psicología y Educación, que es importante reflexionar sobre la muerte, como parte de todos y cada uno, algo que indefectiblemente nos va a pasar. La muerte genera fantasías de cómo, cuándo y dónde llegará, y provoca que se vuelva un tema del que nos cueste hablar, muchas veces dejándolo de lado, intentando evitarlo.
Creemos que esto mismo sucede con la locura de la que nos habla Wagner. Las fantasías generadas en torno de la locura, y la poca reflexión al respecto, hace que temamos a nuestra propia locura, y a cualquier “loco”. Es por ello que al loco se lo encierra, no queremos verlo, no queremos tener contacto con eso que nos podría pasar, nos da miedo. Lo mismo pasa con la muerte.
Compartimos otro poema claro sobre este tema:




CONSEJOS PARA VISITANTES

Si Ud. hace caso omiso
de nuestras sonrisa desdentada,
de las contracturas,
de las babas,
encontrará, le juro, un ser humano.



Si mira más profundo todavía,
verá una historia interrumpida,
que hasta por ahí, es parecida...
Si no puede avanzar,
si acaso le dan náuseas o mareos...
no se vaya...
antes, por lo menos,
deje los cigarrillos.-

Marisa y las resistencias a escribir
Wagner dice:
“Luego conocí a Sergio Darlin, un poeta argentino, muerto ya, que fue mi pareja, y me mostró otra poesía, mi poesía era tan elemental y sencilla que solía avergonzarme frente a ellos. Así que no escribí hasta la muerte de Darlin. En el 97, dije: “ahora es mi turno compañero, usted se ha ido”.”
Marisa no escribió hasta que Darlin murió, y no porque no quisiera, sino porque la escritura, que oscila entre el deseo y la represión, se inclinaba por la represión, como hemos leímos en el texto de Gitaroff, aportado por la cátedra. A la poeta se le presentaba una fuerte idealización de Darlin, que hacía que se sintiera no-escritora comparada con él.

Marisa y el Litio
En el Borda (hospital psiquiátrico), a Marisa la intoxican con Litio, lo cual le deja algunas secuelas (disquinecia tardía): tics y ruidos, inestabilidad física (pérdida del equilibrio).
En la entrevista al Periódico Vas, antes citada, la poeta nos dice:
“Se enloquece por un dolor extremo o por una soledad extrema. Un mundo injusto genera subproductos patológicos, y eso somos nosotros. De hecho, algunas personas pueden zafar de la locura y sobreviven. Claro, se mutilan un riñón o el hígado, hacen algo psicosomático, mueren de cáncer… La enfermedad se les aloja en el cuerpo. Otras personas, con un mecanismo absolutamente sensible, enloquecemos. Este mundo genera locura por donde lo mires. A los niños empiezan a darles Ritalina a los tres años. Estamos construyendo adictos, cosa que es muy rentable para la industria farmacéutica. Y ni hablar de los que están el la calle sin otra madre que la estación Retiro, como dice un amigo poeta. ¿Cómo hacés para sobrevivir entre tanta injusticia y crueldad sin enfermarte?”

Sobre esto hemos hablado varias veces en Psicología y Educación: La implicación subjetiva del malestar hace referencia a que uno está implicado con lo que hace. Son las cosas de la cultura que hacen que no me dé cuenta de que me pasa algo. Esto es moneda corriente, negamos las cosas porque nos cuesta aceptarlas, hay una renegación en donde se da una negación y se niega de que se está negando (Un ejemplo es el de manejar un auto a 180 kilómetros por hora, negando que tal cosa sea peligrosa).
En nuestras escuelas, aparece el Metilfenidato, la droga para tratar casos de Déficit de Atención con o sin Hiper Actividad.
Existe una tendencia a normalizar, sobre parámetros impuestos por la cultura posmoderna.
La industria farmacéutica, en gran parte, trabaja sobre esos parámetros y produce drogas para normalizar.
Un poema de Wagner lo puede ejemplificar mejor:



Ya no consumo Halopidol,
sólo Tegretol, Anafranil y Litio.
Estoy compensada.
Traduzcamos:
me mantengo de éste lado,
es decir, sin delirios
y deambulo
(porque, nosotros, los pacientes, deambulamos).
Es una nueva costumbre que he adquirido.
Deambulo -como digo-
libremente por el enorme parque del hospicio.
Estoy lúcida, ubicada en tiempo y espacio,
por lo tanto:
sé en qué día vivo.
¿Vivo? Me pregunto,
y me entra la tristeza y me deprimo.

La historia clínica se pone gorda de tristezas.
Yo soy mi historia clínica.
¿Dejé de ser mi historia, acaso
Es muy malo preguntarse tantas cosas
que complican, además, el tratamiento.
Tengo sueños, pesadillas
que a nadie se las cuento, por las dudas,
no sea cosa, vayan a la historia clínica.
Pero sí tengo insomnio, por ejemplo,
esto es inocultable,
y va derecho a la historia clínica.
Mi psiquiatra, entonces,
regula las pastillas.
Duermo. Se anota en la historia clínica.
Doctor, estoy amando
¿Esto también irá a la historia clínica?



Marisa y El encuentro con el otro
La poesía de Marisa sale del hospicio, porque alguien los manda a concursar. Sin ese alguien, no hubiese sido posible “Los Montes de la Loca”, su libro. En el siguiente poema, Wagner refleja sentir fortaleza al saberse no-sola, puede resistir desde el encuentro con los otros.

Cuando se toca fondo
y se mastica el polvo,
te das cuenta, aprendés,
que aún no lo has perdido todo,
que hay más para perder,
que el fondo, en realidad, no tiene fondo,
que aún se puede descender
y descender
Se piensa que ya no se puede estar más solo
y sin embargo, sí se puede
hay más soledad, te lo aseguro.
Pero un día
un día cualquiera, se te da por mirarte en el espejo
(no abundan los espejos en el manicomio,
por razones obvias, se me ha dicho).
No importa, el espejo del que hablo, está en otro lado,
adentro.
Y te das cuenta, por ejemplo,
que tenés dos piernas,
te las mirás, las sometés a prueba,
y te vas a dar una vuelta por el parque del hospicio.
Y te cruzás entonces, con otro espejo que deambula,
más valioso y fidedigno
¡Y acaece la revelación!
¡Qué voy a estar sola… sí somos mil setenta locos acá adentro!
Y cuando nos juntamos los espejos
uno le da coraje al otro y resistimos.
La subestimación.
La discriminación.
Los abandonos.
Pero bueno, estas ya no son cosas de locos.-

Marisa y la confianza en la palabra
La cátedra “Psicología y Educación” aportó la historia del calvario de Ana, una desplazada por los conflictos armados africanos, que da cuenta de la importancia que tiene que el exiliado esté provisto de alguien que lo escuche, que sepa que cuenta con un lugar en el otro, donde el otro y él mismo son imprescindibles. Es en la simbolización, en la confianza en la palabra, donde el relato de sí mismo tiene derecho a existir y ser verdad, configurando la identidad del relator como un hecho vivo y no uno ahogado y confuso, indecible. El siguiente poema, está dedicado a su analista, y da cuenta de cómo él le proveyó un lugar donde poder darle existencia y verdad a su relato.

(al Licenciado Germán Agüero)
Yo...
- ésta mujer rota -
que a veces se despedaza aún más en la locura.
La que emprende sigilosos, nocturnos vuelos,
sobre los nidos secretos de los monstruos.
La que suele mantener conversaciones largas
con el mismísimo demonio, mirándolo a los ojos.
Yo...
- éste ángel mutilado, erróneo -
que arrastra su ala rota en los pantanos,
que camina lentamente
sobre brasas encendidas, sin notarlo,
expiando
quién sabe qué pecado.
Que no se persigna jamás, ni se arrodilla
ante ningún dios de cotillón,
ante ninguna deidad de fantasía.
Quizás...
porque vi morir mis hombres mejores en la guerra.
Inocentes, desnudos, crédulos,
descalzos, casi desarmados
y jamás pude enterrarlos,
quiero decir, honrar la tierra con sus cuerpos niños...
hoy... sin embargo,
me inclino
- con la docilidad y la elasticidad de un junco -
frente al milagro descomunal de tu ternura.



[1] Entrevista a Marisa Wagner, realizada por Mariane Pécora, Directora del Periódico Vas, de Buenos Aires. La entrevista es de 2009 y la re-publicación data del 17 de agosto de 2012 en Periódico Vas

*Victoria, Rocío y Ana cursan el 3er año del Profesorado de Música